En el universo women’s health, los entrenamientos y estiramientos que los acompañan son la piedra angular para prevenir lesiones. No obstante, y aunque el deporte no entiende de sexos, la realidad es que cuando hablamos de lesiones sí que lo hace. 

De hecho, nuestros especialistas en fisioterapia de la mujer advierten, tras años de experiencia realizando tratamientos de rehabilitación física, que las mujeres que practican deporte con asiduidad son más propensas a sufrir ciertas lesiones que los hombres, fundamentalmente por cuestiones anatómicas, biomecánicas y hormonales. ¿De qué lesiones estamos hablando? ¿Cómo evitarlas? En las siguientes líneas, detallamos algunas claves. 

¿Cómo evitar las lesiones en el deporte femenino?

No realizar una adecuada rutina de estiramientos antes y después de cada sesión de entrenamiento, no calentar o entrenar en estado de fatiga son los grandes aliados de las lesiones deportivas. En este sentido, lo más recomendable, además de preparar el cuerpo antes y después de practicar deporte, es equilibrar la fuerza entre los músculos del cuádriceps y los músculos posteriores que estabilizan rodillas y tobillos durante el entrenamiento. Y es que las lesiones en esas zonas son muy comunes. 

También es importante, especialmente para quienes empiezan a entrenar, hidratarse bien, tener en cuenta los cambios hormonales experimentados, usar un equipo adecuado y, por supuesto, ir incorporando ejercicios de manera progresiva. Al fin y al cabo, la construcción de una casa comienza por los cimientos. 

Lesiones más comunes en mujeres

Desde nuestro centro especializado en fisioterapia de la mujer, tratamos fundamentalmente este tipo de lesiones: 

Glúteo medio y piramidal

La sobrecarga del glúteo medio y piramidal es una de las lesiones más comunes entre mujeres que practican deporte, especialmente en entrenamientos explosivos de carrera rápida para ganar fuerza y resistencia. De naturaleza anatómica, este tipo de lesión se manifiesta en forma de mialgia en la zona media y externa del glúteo, y puede llegar a oprimir el nervio ciático.

Distensión del suelo pélvico

Especialmente tras un embarazo y parto, así como en casos de cólicos menstruales frecuentes, es muy importante cuidar el suelo pélvico para evitar distensiones que acaben generando, en el peor de los casos, pérdidas de orina. 

Lumbalgia

Los especialistas en women’s health que diseñan entrenamientos especializados advierten que la falta de fuerza en la zona del glúteo y del abdomen son los motivos principales de que acabe produciéndose lesión en la zona baja de la espalda. Tengamos en cuenta que la anchura de la cadera de las mujeres obliga a ejercer más fuerza para estabilizar la postura, lo que fuerza la zona lumbar. 

Lesiones en los isquiotibiales

Especialmente acuciante en mujeres que trabajan la flexibilidad, las lesiones en los isquiotibiales suelen producirse frecuentemente por sobrecarga, produciendo molestias en la parte posterior del muslo sobre todo. Evitar este tipo de lesiones requiere una adecuada rutina de ejercicios para fortalecer estos músculos.